Menu Tumedico
Buscar
Iniciar Sesión
Últimas
Noticias
Sé parte de
nuestros suscriptores
Únete y recibe las
noticias más destacadas
de la semana
Síguenos

Vida

Conoce la actualidad en temas de salud,
te ofrecemos la mejor información en bienestar, salud y vida.
Desistir a tiempo no es fracasar

Desistir a tiempo no es fracasar

Debemos aprender a darnos cuenta de que desistir cuando algo no es viable no es un fracaso, sino un triunfo de la razón y de nuestro bienestar para evitar males.

Desistir a tiempo y darlo todo por finalizado no es fracasar, sino tomar una de las mejores decisiones de la vida, porque prolongar una situación que no aporta nada más que malos momentos no es sinónimo de lucha, sino de perder el tiempo.

Nos han enseñado a luchar por amor, a aguantar por amor y a muchas más acciones que minan nuestra autoestima y nos hacen sentir no válidos, poco merecedores de afecto e inocentes creyentes de que amar implica sufrimiento.

También nos han inculcado el valor del esfuerzo, de darlo todo por nuestro trabajo, ¡hasta sacrificar el tiempo con la familia y con los amigos! ¿Para qué? A veces, tan solo para recibir frustraciones, malos momentos y muchos problemas.

La vida no es una carrera de velocidad

En ocasiones, desistir no es una opción, porque consideramos cierto que la vida es una carrera de velocidad en la que gana el que más corre. Así, nos sumergimos en relaciones donde todo va muy deprisa o nos adentramos a invertir sin pensar primero en los pros y los contras con los que nos vamos a encontrar.

Todo tiene sus consecuencias e intentar ir demasiado rápido es una de ellas. Parece que vivimos a contrarreloj, con temor a que el tiempo se termine, y mientras, ¿qué? No disfrutamos y nos sumergimos en más problemas de los que ya teníamos.

Es imprescindible detenernos cuando sea necesario. A veces, nuestro cuerpo dará la voz de alarma mediante enfermedades, gripes varias o dolores inexplicables. Tan solo nos está alertando de que tenemos que frenar, que ir tan deprisa no nos beneficia y que, tarde o temprano, nos podemos dar un buen golpe contra la pared.

La ansiedad por no perder el tiempo, los miedos aprendidos, todas las personas a nuestro alrededor que nos presionan… Al final, la vida terminará elevando un muro ante nosotros tan alto que no nos será posible ignorarlo.

El miedo al fracaso provoca que, en ocasiones, seamos capaces de hasta dar nuestra vida por esa relación o ese trabajo en el que hemos puesto todo nuestros esfuerzos.

Con información de mejorconsalud.com










Navega por nuestra web
Comuníquese con tumedico.com
Ecuador | Estados Unidos | Perú | Venezuela
Información: info@tumedico.com
Publicaciones: ventas@tumedico.com