Menu Tumedico
Buscar
Iniciar Sesión
Últimas
Noticias
Sé parte de
nuestros suscriptores
Únete y recibe las
noticias más destacadas
de la semana
Síguenos

Guía Infantil

Conoce la actualidad en temas de salud,
te ofrecemos la mejor información en bienestar, salud y vida.
Entrevista. Patricia Herrera Pereira, psicopedagoga
Ser disléxico no implica ninguna imposibilidad para la inclusión y alcanzar el éxito

Ser disléxico no implica ninguna imposibilidad para la inclusión y alcanzar el éxito

¿Es la dislexia una enfermedad o un síndrome? Para la licenciada Patricia Herrera Pereira, docente especialista en dificultades de aprendizaje y retardo mental, egresada de la Universidad José María Vargas, se trata de una condición que consiste en una dificultad en la capacidad de la lectura de un niño con un coeficiente intelectual normal. En una entrevista exclusiva para tumedico.com, la experta aclara en qué consiste la dislexia, la situación del niño con esta condición en el aula de clases y previene a los padres y maestros sobre las mejores formas de llevar al alumno para su óptimo desarrollo.

¿Qué es la dislexia?
-Ante todo, saludos. Es un gusto para mí poder comunicarme con ustedes. Bueno, el tema que hoy nos ocupa me apasiona mucho, porque forma parte de las áreas más importantes de mi especialidad. Para muchos es difícil saber qué es la dislexia en sí, puesto que de ella se dicen muchas cosas. Realmente, la dislexia es una dificultad específica en el aprendizaje y, como requisito indispensable, el niño o persona con dislexia debe tener un coeficiente intelectual normal; quiere decir, entonces, que es una condición especial que se resume en la dificultad que tiene un niño para leer. Esto implica la imposibilidad de diferenciar las letras entre sí, que aparecen en los registros de lectura, y con ello descifrarlos y codificarlos para poder dar una respuesta coherente.

¿Hay distintos niveles de dislexia? ¿Cómo pueden identificarse?
-Este es un tema bien complejo. Obviamente, dentro del amplio espectro de condiciones del ser humano, hay niveles de dislexia; ésta puede ser muy profunda, cuando realmente se le imposibilita descifrar los símbolos, los grafemas o los fonemas; y hay otros casos donde el niño o la persona simplemente los invierte, donde, de alguna manera, cambia las palabras y la direccionalidad del fonema y eso hace que la lectura no sea fluida, sino difícil de comprender. Por lo tanto, le cuesta mucho manejarse en el ámbito escolar. Sabemos que la escolaridad es, básicamente, lectura y escritura. Si esa interacción no es fluida, no se genera un aprendizaje adecuado y es ahí cuando intervienen factores emocionales, porque, como dije, el niño es totalmente inteligente y comprende que algo no está bien en su sentir.

¿Cómo reconocer a un niño con dislexia?
-En principio, tenemos que estar claros de que se genera una dificultad para aprender a leer, justamente. Cuando hay un bloqueo de lo que es el aprendizaje de la lectura, propiamente dicho, ya hay un símbolo de alerta o síntoma inicial, donde el especialista interviene para indagar por qué se está produciendo ese bloqueo de la lectura. Hay que evaluar, en primera instancia, el nivel de inteligencia del niño para asegurarnos de que es normal. Una vez que hacemos esto, empezamos a evaluar todo lo que es la parte perceptual, la parte de razonamiento y todo lo que implica las psicofunciones. Y esto, por supuesto, no lo hace solo el docente. Debe trabajar un equipo multidisciplinario en el que hacen parte el neurólogo, el psicólogo, el psicopedagogo, el maestro e incluso los padres.

Hay ciertos síntomas que pueden ayudar a los padres y maestros a saber o intuir que un niño padece dislexia. Entre ellas, se encuentra la dificultad para leer oraciones sencillas, suelen presentarse problemas frecuentes con palabras cortas, como, por ejemplo, "del" o "por", ya que el niño las invierte o cambia el orden de las letras; asimismo, escribe palabras de distintas maneras y, en un momento determinado, se puede pensar que tiene problemas de ortografía, por lo que hay que estar muy claros, pues la disortografía también es una condición. Para tratar esto, hay que trabajar la direccionalidad: derecha, izquierda, arriba, abajo; así como la lateralidad. El niño con dislexia copia las palabras mal, aunque esté mirando cómo se escriben, porque su cerebro no lo decodifica tal cual está plasmado. Es la desorganización que hay a nivel neurológico y perceptual.

¿Es posible corregir la dislexia?
-El diagnóstico de la dislexia no es sencillo. Los padres, maestros e incluso el especialista, deben ser muy suspicaces, estar abiertos a una situación, porque es una condición que presenta síntomas que pueden confundirse con pereza o bloqueo del aprendizaje de la lectura y escritura.

Todo esto nos lleva a hacernos la gran pregunta: ¿Es posible corregir la dislexia? ¿Es posible vivir una vida relativamente normal en una sociedad donde la mayoría de la comunicación, o gran parte de ella, es escrita? Pues, sí. Una vez diagnosticada la dislexia se puede buscar el apoyo de un tutor en fonética para elevar al niño, posiblemente, hasta un nivel promedio para su inteligencia; que haya concordancia entre su nivel de lectura y su inteligencia.

¿Cuál es el rol del psicopedagogo en la vida de un niño con dislexia?
-Nosotros los docentes especialistas jugamos un rol muy importante en las escuelas y colegios, en el sentido de que, de alguna manera, nosotros apoyamos a aquellos estudiantes que, por alguna situación particular, necesitan de ayuda que les dé la oportunidad de demostrar que sí tienen las capacidades y habilidades para adquirir conocimientos y aplicarlos. La función principal es que el docente remite al aula integrada y en el aula integrada, en este sentido, se empieza a hacer un diagnóstico diferencial y se empieza a dar tutorías. Cuando hay una presunción, se remite a los especialistas oportunos, como el psicólogo el neurólogo y con ello definir un diagnóstico. Una vez que se tiene el diagnóstico, se comienza trabajar con los acompañamientos a nivel pedagógico , donde se utilizan estrategias y herramientas que le den la oportunidad al niño de superar las barreras de su propia condición.

¿Cómo deben manejar los padres esta situación?
-Obviamente, nada va a funcionar si no tenemos el apoyo de los padres. Recuerden que los padres, para los niños, son la primera forma de sociabilización con el mundo, son las personas en las que ellos deben confiar al 100%. Se entiende que para los padres es triste y doloroso saber que su hijo sufre una condición especial, pero deben aceptarlo y entender que su hijo no es más ni menos por tener una condición especial.

¿Es posible que el niño con dislexia desarrolle algún trastorno de conducta, debido a la presión social por su misma condición?
-Es sabido por todos nosotros que vivimos en una sociedad muy crítica, competitiva y cruel, por demás. Y cuando algo se sale de la norma, empezamos a sentir esa presión. En algunos casos se enfrenta la burla y la minusvalía, porque uno no logra hacer lo mismo que los demás. Esto produce frustración, rabia, así como otros sentimientos negativos que podrían derivar en problemas mayores, como la deserción escolar, por ejemplo, e incluso trastornos de orden psicológico.

¿Cómo deben actuar los maestros en el aula de clase?
-Los maestros en el aula de clase son fundamentales en el sentido de que son los primeros que detectan situaciones particulares. Ellos son quienes dan voz de alerta e imprescindibles para un diagnóstico a tiempo, ya que están directamente relacionados con el proceso de aprendizaje de lectura y escritura. Es por ello que deben prestar apoyo y propiciar la inclusión del niño, a través de las herramientas del sistema educativo y la pedagogía.

Como ven, es un tema apasionante, un tema del que podríamos hablar toda una noche o todo un día y que tiene muchas aristas y muchos puntos de vista. En él intervienen situaciones médicas, situaciones emocionales y familiares. Lo importante es que las personas que rodean al niño con dislexia sepan de qué se trata y que se siga hablando de dislexia para mejorar, que ser disléxico no implica ninguna imposibilidad para estar inmerso en la sociedad, para ser exitoso y una persona de bien y para poder relacionarse con los mismos niveles de competitividad.

Foto cortesía de la Lic. Patricia Herrera Pereira.









Navega por nuestra web
Comunícate con tumedico.com
Información: +58 (212) 762.48.41 o info@tumedico.com
Publicaciones: ventas@tumedico.com
Grupo Empresarial Tecnología y Medicina 2010, C.A.
© 2010 tumedico.com RIF: J-29946696-9
Todos los derechos reservados.