Menu Tumedico
Buscar
Iniciar Sesión
Últimas
Noticias
Sé parte de
nuestros suscriptores
Únete y recibe las
noticias más destacadas
de la semana
Síguenos

Deporte

Conoce la actualidad en temas de salud,
te ofrecemos la mejor información en bienestar, salud y vida.
En el nado participan casi todos los grupos musculares del cuerpo
Natación para la tercera edad

Natación para la tercera edad

La natación resulta muy apropiada y beneficiosa, siempre que se adopten las debidas precauciones, especialmente las personas aquejadas de problemas motrices, ya que en el agua el peso del cuerpo parece aligerarse. Antes de comenzar a practicar cualquier deporte, y la natación no constituye excepción a la regla, se recomienda consultar con el médico y someterse a un reconocimiento para que el nadador calibre hasta dónde puede llegar en su esfuerzo.

La temperatura ideal para el desarrollo de una actividad acuática es entre 32 y 34 grados. Fuera de estos valores, se perjudicará el rendimiento del alumno y no se logrará un clima agradable para la práctica de la natación.

La temperatura ambiente también influye, y si no se muestra acorde con la del agua y la del ambiente exterior puede causar la desafección hacia un deporte tan beneficioso como la natación. Por ello, la temperatura de las instalaciones en que se ubica la piscina ha de situarse cerca de los 30 grados. Si la combinación de temperaturas fallara, el alumno de edad avanzada correría el riesgo de acusar esta circunstancia, incluso enfermando.

La respiración es fundamental. El nadador debe saber que el aire se toma por la boca y que dentro del agua se exhala también por la boca. Si se respira por la nariz, quedan en los orificios nasales partículas de agua que al inspirar producen una sensación desagradable, e incluso alteran el ritmo respiratorio y provocan tos. Sin embargo, no es recomendable que el alumno aspire profundamente por la boca, porque puede ocasionar una hiperventilación y, como consecuencia, mareos.

Se recomienda, por tanto, que el practicante respire con normalidad, como lo hace habitualmente.
Si el nadador no ve por dónde nada o qué hace en el agua, pueden surgir inconvenientes, como cambios de trayectoria de la flotación, tensiones inadecuadas, temores... En caso de que el alumno manifieste dificultades visuales, como por ejemplo irritabilidad, se aconseja el uso de gafas de buceo. Las más convenientes son las anatómicas con neopreno en la zona de apoyo sobre la zona ocular.

Ventajas de la natación en la Tercera Edad

-Favorece la actividad del sistema cardio-respiratorio muscular.
-Posibilita mover el cuerpo en el agua y favorece la actividad física en personas obesas, con patologías en columna y en aquellas que fuera del agua tienen dificultades para actividades deportivas, en quienes necesitan rehabilitación cardíaca o motriz.
-Permite abandonar el sedentarismo y desarrollar, sin un gran desgaste energético, una actividad que produce placer y brinda la oportunidad de superarse y de lograr confianza en uno mismo.
-Ejerce efectos hidroterapéuticos y mejora los síntomas de enfermedades de carácter óseo, articular, muscular, motriz, etc., de manera que proporciona una gran sensación de bienestar.
-Vigilar los posibles riesgos que siempre entraña una piscina.
-El monitor no debe reprender, porque condicionará negativamente y limitará al alumno. El estímulo ha de ser siempre positivo.
-Evitar los movimientos bruscos de la columna vertebral y las tensiones cervicales y lumbares.
-No a las apneas ni disneas. La alteración del ritmo respiratorio en alumnos de tercera edad es nociva: se cuidará que el alumno respire con normalidad y que lo haga siempre por la boca.
-Generar un clima donde todos se sientan bien, desde quien practica la natación con mucho esfuerzo hasta quien lo hace sin apenas ninguno.









Navega por nuestra web
Comunícate con tumedico.com
Información: +58 (212) 762.48.41 o info@tumedico.com
Publicaciones: ventas@tumedico.com
Grupo Empresarial Tecnología y Medicina 2010, C.A.
© 2010 tumedico.com RIF: J-29946696-9
Todos los derechos reservados.